CRECER en el pueblo guaraní

Tejiendo libertad, cultura y oportunidades

Alto Parapetí · Santa Cruz · Bolivia
22 y 23 de agosto de 2026

Una experiencia de arte, educación, identidad cultural, salud y compromiso social.

UN VIAJE PARA ENCONTRARNOS

CRECER llegó los días 22 y 23 de agosto al territorio del Alto Parapetí, en Santa Cruz, Bolivia, con un propósito: utilizar el crochet como herramienta para generar aprendizaje, creatividad, comunidad y nuevas oportunidades.

Durante aquellos dos días, niños y jóvenes aprendieron crochet. Profesores, familias y artesanas compartieron conocimientos. Las comunidades nos mostraron su cultura, su territorio y su forma de relacionarse con la naturaleza.

También se construyeron árboles colectivos, se establecieron compromisos para continuar trabajando en las escuelas y una brigada sanitaria acercó atención médica y medicamentos a cientos de personas.

Llegamos con lanas, agujas y una propuesta.

Regresamos con historias, aprendizajes y la certeza de que una pequeña acción puede crecer cuando una comunidad la hace suya.

CARAPARISITO

Tejer para encontrar la libertad

Nuestra primera parada fue Caraparisito, en la Unidad Educativa Yeyora, una palabra que significa “Libertad”.

Más de 200 estudiantes forman parte de este centro educativo. Durante los días previos a nuestra llegada, profesores, alumnos y artesanas de la comunidad habían trabajado en la creación de piezas de crochet que terminarían formando parte de un árbol colectivo.

Cada hilo representaba aprendizaje.
Cada punto, paciencia.
Cada pieza, colaboración.

Y el árbol completo representaba comunidad.

POTRERILLOS DE LOS POZOS

Cuando una comunidad nos enseña

En Potrerillos de los Pozos nos esperaba una comunidad educativa llena de estudiantes, profesores, familias y autoridades que nos recibió compartiendo una parte de su cultura.

Los niños y jóvenes de la Unidad Educativa Juan Julián nos mostraron sus danzas tradicionales guaraníes y nos acercaron a una forma de entender el territorio en la que naturaleza, cultura y comunidad están profundamente vinculadas.

No llegamos solamente a enseñar. También llegamos a aprender.

Aprendimos que una comunidad guarda su historia en sus palabras, en sus danzas, en sus árboles, en sus montañas y en la manera en que sus habitantes se relacionan con el lugar que habitan.

Uno de los momentos más significativos fue descubrir la relación cultural y espiritual que la comunidad mantiene con la naturaleza.

Antes de intervenir el árbol, la comunidad realizó el correspondiente permiso a la Madre Selva y al propio árbol, al que reconocen como un “sabio”.

Aquella escena nos recordó algo esencial:

no se puede hablar de desarrollo sin hablar de identidad, ni de educación sin respetar los saberes de quienes han cuidado estos territorios durante generaciones.

KEREIMBA

Cuando los jóvenes hacen suyo lo aprendido

En la Unidad Educativa Kereimba confluyeron niños, jóvenes, profesores, artesanas y familias procedentes de distintas comunidades del territorio.

Y allí ocurrió algo especialmente significativo:

cuando llegamos, muchos de los jóvenes ya habían aprendido a tejer.

Una parte importante del árbol colectivo había sido realizada por ellos mismos.

En pocos días, un conocimiento nuevo había dejado de ser algo que alguien les enseñaba para convertirse en algo que ellos mismos podían crear, compartir y transmitir.

El crochet se convirtió así en una herramienta para trabajar la concentración, la paciencia, la creatividad, la autoestima y la convivencia.

Aprender también significa descubrir que uno es capaz de hacer algo que antes no sabía hacer.

CUANDO APRENDER TAMBIÉN SIGNIFICA COMPARTIR

En CRECER el conocimiento no pertenece a una sola generación.

Durante las jornadas vimos a niños, jóvenes, adultos y personas mayores sentarse alrededor del mismo hilo. Algunas personas llegaban sabiendo tejer. Otras cogían una aguja por primera vez.

Lo importante no era quién sabía más.

Quien sabía, podía enseñar. Quien no sabía, podía aprender.

Y en ese intercambio aparecía algo que iba mucho más allá del crochet: conversación, paciencia, confianza y la posibilidad de reconocerse unos a otros a través de algo hecho con las manos.

EL PROYECTO CONTINÚA

Uno de los compromisos más importantes de esta experiencia fue que el crochet no terminara con nuestra visita.

La propuesta es seguir desarrollando actividades dentro de las unidades educativas para que niños y jóvenes puedan continuar aprendiendo, creando y transmitiendo lo aprendido.

CRECER no busca dejar una actividad aislada.

Busca dejar una capacidad.

Que puedan crear.
Que puedan aprender.
Que puedan enseñar.

Que descubran que sus manos tienen valor y que lo que aprenden hoy puede convertirse mañana en una oportunidad.

UNA EMPRESA CON PROPÓSITO

Para que una idea pueda crecer, también necesita recursos y personas que decidan implicarse.

El apoyo de Ximena Valencia y de su empresa, GlobalServ Bolivia, permitió contar con una importante donación de lanas y materiales de crochet destinados a las unidades educativas participantes.

Pero una donación no es solamente material.

Una madeja puede convertirse en aprendizaje.
Un aprendizaje, en una habilidad.
Una habilidad, en una oportunidad.

Y una oportunidad puede cambiar el futuro de una persona o de una familia.

CORAZONES COMPASIVOS

Cuando CRECER también significa cuidar

El domingo 23 de agosto, CRECER regresó a Caraparisito con una segunda misión.

Esta vez, el hilo que unía a la comunidad no era solamente el crochet.

Era también la salud y la solidaridad.

Una brigada formada por más de 30 profesionales y colaboradores llegó hasta la comunidad para ofrecer atención sanitaria y medicamentos de forma gratuita.

Durante la jornada fueron atendidas más de 250 personas de Caraparisito y de comunidades cercanas en áreas como medicina general, pediatría, ginecología, fisioterapia, otorrinolaringología, psicología, enfermería, odontología y farmacia.

Detrás de cada atención había una persona.
Detrás de cada medicamento, una necesidad.
Y detrás de cada gesto, una comunidad que también importa.

PERSONAS Y ALIANZAS QUE HACEN CRECER EL PROYECTO

CRECER no se construye desde una sola persona.

Detrás de esta experiencia hubo comunidades educativas, familias, artesanas, profesionales de la salud, autoridades locales, colaboradores y organizaciones que decidieron sumar tiempo, recursos y conocimiento.

Entre ellos, el acompañamiento del Rotary Club Bicentenario Santa Cruz con Adanyelina Sanguino Peña como coordinadora nacional, la participación de Corazones Compasivos, el trabajo de las unidades educativas y el compromiso de las personas que hicieron posible cada jornada.

Cuando distintas voluntades se unen, el impacto puede multiplicarse.

BOLIVIA YA FORMA PARTE DE CRECER

Durante dos días, CRECER recorrió comunidades del Alto Parapetí siguiendo un hilo azul.

Ese hilo nos llevó hasta escuelas, familias, artesanas, jóvenes, profesionales de la salud y personas que nos abrieron las puertas de su territorio y de su cultura.

Pero este viaje no termina aquí.

Los árboles seguirán creciendo.
Los jóvenes seguirán aprendiendo.
Las manos seguirán tejiendo.

Y Bolivia ya forma parte de la historia de CRECER.

DEL TEJIDO A UNA OPORTUNIDAD DE FUTURO

En Bolivia, CRECER continúa dando pasos más allá de las actividades comunitarias y educativas.

A partir del trabajo realizado junto a mujeres y comunidades locales nace TEJIENDO FUTURO, un programa de emprendimiento que busca transformar los conocimientos textiles y artesanales en una oportunidad real de desarrollo, autonomía económica y generación de ingresos.

El programa quiere acompañar a mujeres en la creación y fortalecimiento de pequeños proyectos productivos vinculados al tejido, facilitando formación, herramientas, materiales, diseño, comercialización y acceso a nuevos mercados.

No se trata únicamente de enseñar a tejer, sino de crear oportunidades para que ese conocimiento pueda convertirse en futuro.

¿QUIERES COLABORAR?

Buscamos empresas, instituciones, asociaciones, fundaciones y profesionales que quieran contribuir al desarrollo de TEJIENDO FUTURO mediante financiación, materiales, formación, asesoramiento, logística, comunicación o apertura de canales de comercialización.

Si puedes aportar recursos, conocimientos, contactos o cualquier otra forma de colaboración, nos gustaría escucharte.

Puedes escribirnos y te pondremos en contacto con las personas responsables del programa en Bolivia.

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